Estos son los 10 lugares que no debes dejar de visitar durante un Fin de Semana en Reykjavik:
1. La plaza Austurvóllur, el primer asentamiento en Islandia, es hoy en día el lugar más popular entre los locales para reunirse a tomar un café o una copa. La pequeña iglesia que luce en uno de los lados de la plaza, es la modesta Catedral; y junto a ella el Alping o Casa del Parlamento. En una esquina el Hotel Borg, una bonita costrucción art-deco que en la década de los 80 fue el lugar más popular de la ciudad.
2. Aoalstraeti, es la calle más antigua de la ciudad, aquí se están realizando excavaciones arqueológicas (abiertas el público desde el 2006), que han encontrado varias casas antiguas y objetos que datan de 1752.
3. El camino hacia el lago Tjornin está tapizado de restaurantes donde se puede disfrutar de platos típicos y de la cocina internacional, además de concentrar la arquitectura histórica de la ciudad y ser el lugar predilecto para las fiestas veraniegas. El lago se congela parcialmente durante el invierno y se puede practicar patinaje sobre sus aguas endurecidas. El edificio que parece emerger de las aguas del Tjornin, es el Ayuntamiento de la ciudad, aquí hay un mapa en relieve de Islandia, un centro de información turística y un café.
4. La Galería Nacional de Islandia (M-D 11:00 a 17:00. Gratis los Miércoles) está ubicada en el lago este del Lago Tjornin. Aquí se muestran exposiciones temporales procedentes de todas partes del mundo. Merece la pena la visita el jardín de esculturas central. En el lado opuesto del lago, se encuentra la calle Tjamargata, la más colorida de Islandia gracias a sus curiosas casas de madera pintadas en colorines.
5. El Museo Nacional de Islandia (M-D 11:00 a 17:00), en la zona sur del lago, tiene una exposición muy interesante sobre 1200 años de historia islandesa. Las exposiciones son interactivas, y cubren diferentes puntos de la cultura local como: la mitología, la historia vikinga, la adopción del cristianismo, la reforma y la independencia de Dinamarca en 1944.
6. Hallgrímskirkja (9:00 a 17:00), esta iglesia que domina el paisaje de Reyjavik, simula a un volcán en erupción. Tiene 74 m. de alto y tomó aproximadamente 49 años en ser construida. Lo mejor de este edificio es la vista desde lo alto de la torre.
7. Perlam y el Museo Saga (12:00 a 17:00). Perlam es una pequeña torre con grandes vistas sobre la ciudad y un restaurante giratorio en la planta superior. Este icono de la arquitectura local, es también un gran depósito de agua caliente y un centro cultural. En el interior se aloja el Museo Saga, que expone la historia del país desde las sagas medievales hasta hoy.
8. En una visita a Reykjavik se debe incluir una visita a los alrededores del apagado volcán de Snaefellness, de gran importancia literaria porque fue elegido por Julio Verne como la puerta a su “Viaje al centro de la tierra”. El contraste entre el negro de la tierra y la frondosa vegetación proporcionan esplendor a una zona presidida por la vista infinita de la cima helada del volcán. En el área de Borgarnes se localizan las cascadas de Hraunfossar, que se precipitan sobre el río desde un lecho de lava, y Glymur, que con sus 198 metros es la más alta del país.
9. Pasada la capital en dirección hacia el aeropuerto internacional, es habitual entre los turistas aprovechar sus últimas horas de estancia en Islandia para darse un baño en el Blue Lagoon, una enorme laguna marina de aguas termales a 40 grados con propiedades terapéuticas que facilitan el descanso físico y la limpieza espiritual.
10. La Bahia Fumadora, su nombre no hace referencia al desagradable hábito de fumar, sino a los pozos geotérmicos que exhalan vapor a altas temperaturas desde hoyos en el suelo. También llamados geyser, esta zona es una de las formaciones de este tipo más grandes del mundo, aunque es infinitamente menos famosa que la de Yellowstone en EEUU. Están a sólo media hora de la ciudad.