Estos son los 10 lugares que no debes dejar de visitar durante un Fin de Semana en Oslo:
1. El casco antiguo de la ciudad de Oslo, tiene su arteria principal en la Karl Johan Gate. Recorriendola se puede visitar: la Catedral o Oslo Domkirke (10:00 a 16:00), del 1697; el Parlamento (visitas guiadas 10:00 a 13:00; gratis), con su peculiar fachada de ladrillo amarillo; el Teatro Nacional, de estilo rococó; la Eidsvolls Pals, una concurrida plaza con numerosas fuentes, ideal para tomar un descanso o comer. Al final del casco, se encuentra el campus universitario, un bonito paseo.
2. El Palacio Real, tiene tres cosas interesantes para visitar, que son: los jardines de acceso gratuito, el cambio de guardia a las 13:30 cada día, y el interior. Este último es sólo para visitas guiadas y cuesta 12 euros; estudiantes, 11 euros.
3. La Galería Nacional (L, Mi y V: 10.00-18.00, S-D: 10.00-16.00; gratis) que acoge la colección de arte más admirable del país. Su cuadro más famoso era El Grito, del expresionista noruego Edgard Munch, hasta que fue robado en 2004. Al lado el Historisk Museet (M-D: 11.00-16.00; gratis) guarda las colecciones de antigüedades de la universidad.
4. Frognerparken es un hermoso parque urbano con amplias zonas verdes, estanque con patos y árboles frondosos. En él se encuentra el Parque Vigeland, la obra maestra del escultor noruego Gustav Vigeland (1869-1943). Casi 200 esculturas de granito y bronce de formas humanas a tamaño natural decoran un largo paseo central. Las obras representan distintas emociones y sentimientos. La pieza más impresionante es el monolito de cuerpos retorcidos, quizás la escultura de granito más grande del mundo; la más conocida, es la del niño que llora. El parque es gratuito y está siempre abierto).
5. El Munchmuseet (10:00 a 16.00, 8 euros), que recoge pintura y litografías del universal pintor noruego nacido en 1863.
6. La Fortaleza de Akershus (L-S: 10.00-16.00 y D: 12.30-16.00; 8 euros) fue erigida en 1299 como castillo y sirvió de residencia real durante tres siglos hasta que fue reconvertido en fortaleza en 1592. Entre 1637 y 1648 se reconstruyó en estilo renacentista. En su interior pueden verse los magníficos salones, la capilla, el mausoleo real y los museos de la Resistencia y la Defensa.
7. El edificio de ladrillo rojo del Ayuntamiento (8.30-16.00; 9 euros) fue motivo de polémica entre los noruegos durante su construcción en 1950. No atrae mucho desde afuera, pero el interior está decorado por prestigiosos artistas de la primera mitad del siglo XX, entre ellos el omnipresente Munch.
8. Holmenkollen, este trampolín de saltos de esquí se encarama en la ladera de una montaña sobre la ciudad. Es la atracción turística mas visitada de Oslo durante el festival de saltos de marzo. En verano sirve de escenario a conciertos. El Ski Museet (10.00-16.00; 10 euros) hace un repaso por los 4000 años de historia de este deporte. Al norte del trampolín se levanta la torre de retrasmisión de la televisión o Tryvannstarnet, el mejor mirador de Oslo. Desde lo alto de sus 588m –hay ascensor- se puede observar un área de 30.000 km2, incluso Suecia si el día está despejado.
9. La pequeña Península de Bygdoy, ubicada al oeste de Oslo, cuenta con numerosas atracciones, museos y famosas embarcaciones de exploradores noruegos que pueden verse en medio día. En verano salen transbordadores hacia allí desde el puerto. La península cuenta con buenas playas para disfrutar de un día soleado.
10. Diversas compañías operan transbordadores que recorren el Fiordo de Oslo parando en sus puntos más interesantes. Los servicios zarpan de Vippetangen o el puerto de Aker Brygge. Las islas Hovedoya y Langoyen, en el fiordo, tienen bonitas playas para tomar el sol o bañarte en aguas noruegas si el tiempo lo permite. Si van al Fiordo no olviden visitar la Casa de Papa Noel en Drobak.