Estos son los 10 lugares que no debes dejar de visitar durante un Fin de Semana en Cracovia:
1. El Casco Antiguo de Cracovia ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La Segunda Guerra Mundial no produjo graves daños en el conjunto histórico de Cracovia, razón por la cual sus calles y plazas parecen ancladas en el tiempo. Stare Miasto es la zona más visitada de Cracovia y se extiende en torno a la amplia Rynek Glówny, la Plaza Mayor, lugar de encuentro de visitantes y locales.
2. Cracovia durante la Edad Media fue un importante centro comercial. Como vestigio de aquella época queda la Lonja de Paños o Sukiennice, un edificio gótico de ladrillo del siglo XVI. La planta alta es hoy la Galería de Pinturas Polacas del siglo XIX, una de las seis secciones del Museo Nacional (M, J, S y D: 10.00-15.30, Mi y V: 10.00-18.00).
3. En Rynek Glówny se hallan la pequeña iglesia de San Adalberto, lugar de importantes descubrimientos arqueológicos; que junto con la torre solitaria del antiguo Ayuntamiento, derribado en el siglo XIX; forman el Museo Histórico de Cracovia (L-D 10.30-18.00).
4. Las esbeltas torres de Santa María son uno de los emblemas de la ciudad. En su interior alberga el magnifico retablo del maestro Nuremberg, Vit Stvosz, que atrae todos los días a miles de turistas. Casi todas las casas y palacios que rodean la plaza de la catedral son monumentos históricos que tienen cientos de años. En el centro está el monumento al poeta polaco Adam Michiewicz.
5. Los lugares de mayor interés del Stare Miasto se ubican en lo que se denomina el Camino Real, que parte desde la Barbakan (Ciudadela) y termina en el Castillo de Wawel. La entrada al casco viejo se realiza por la Puerta Florian o Brama Florianska, del siglo XIV, situada en el único fragmento bien conservado de la poderosa muralla defensiva. El camino pasa por varios museos e importantes iglesias.
6. En la Colina de Wawel se asientan dos importantes edificaciones en la historia polaca: el Castillo Real y la Catedral. El Castillo (L-D 6.00-20.00) fue residencia de la Corona entre los siglos XI y XVI, hasta que el rey Segismundo III Vasa trasladó la capital a Varsovia. Además de los bonitos jardines que rodean al complejo, el interior del Castillo alberga interesantes exposiciones. La atracción más curiosa es la Cueva del Dragón: una larga caverna en donde se creía que habitaba un feroz Dragón. Tiene 270m de longitud, 81 de los cuales están abiertos al publico.
7. La Catedral (L-S: 9.00-16.00, D: 12.15-16.00) data del siglo XIV y durante cuatro siglos fue el lugar donde se coronaba y enterraba a los reyes polacos, como puede comprobarse en las tumbas reales. El edificio presenta una mezcla de varios estilos, producto de su larga construcción, que se prolongó unos 400 años. La Capilla de Segismundo, con su cúpula de oro (1536), es considerada el ejemplo más hermoso del Renacimiento polaco.
8. Kazimierz: Desde hace unos años, la ruta turística por Cracovia también pasa el barrio que en su día era una ciudad aparte en la que vivían los judíos polacos. La huella del antiguo gueto queda reflejada en los restos del muro que lo rodeaba, sus estrechas callejuelas, los cementerios, la sinagogas y la decoración de negocios y bares que recuerda tiempos pasados.
9. El exterminio judío perpetrado por los nazis despobló Kazimierz, que cayó en la ruina durante décadas, hasta que fue recuperado y restaurado por los descendientes de las víctimas. Steven Spielberg rodó aquí la oscarizada película La Lista de Schindler. En ul Lopowa 4 se encuentra la fábrica de Schindler, detrás de las vías de tren de la estación Zablocie. El centro lo marca Plac Nowy, que los domingos acoge al mercadillo. Alrededor de ella hay bares y cafés que siempre están llenos de gente. La Antigua Sinagoga (Szeroka 24) es el edificio judío más antiguo del país y alberga el Museo Judío (L: 10.00-14.00, M-D: 10.00-17.00, Sábados Cerrado).
10. A 70km de Cracovia se encuentra el campo de concentración nazi más trágicamente famoso: Auschwitz-Birkenau. La visita a este símbolo del horror es prácticamente obligatoria, a pesar de que no es como el resto de las atracciones turísticas, sino que deja al visitante una sensación de vacío y malestar. El interior de algunos edificios se ha habilitado como museos donde se exhiben objetos personales de las victimas, fotografías y testimonios. La visita guiada dura 3 horas y media cuesta 25zl.