Estos son los 10 lugares que no debes dejar de visitar durante un Fin de Semana en Berna:
1. Berna: El casco antiguo o Altstadt, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1983, y no resulta muy difícil de comprender si damos un pequeño paseo. El casco histórico se encuentra elevado sobre un recodo del río Aare; además de sus seis kilómetros de pórticos y las preciosas casas de cuatro o cinco alturas, esconde multitud de edificios interesantes.
2. La Torre del Reloj o Zeitglockenturm, marca el centro de la ciudad. Aquí se agolpan los turistas para ver los pequeños muñecos que se mueven graciosamente cada vez que da la hora. A escasos metros, está la Catedral o Münster (M-S 10:00 a 17:00 D 11:30 a 17:00), el mejor ejemplo del gótico tardío que encontraras en Suiza.
3. Si cruzas el río por el puente Nydeggbrücke te toparas con la atracción más controvertida de Berna. La Fosa de los Osos (Bärengraben), varios ejemplares del animal heráldico de la capital retozan en cautividad, mientras esperan a que los turistas les tiren cacahuetes.
4. A ambos lados del puente Kirchenfeldbrücke se emplazan otros dos emblemas de Berna. En la orilla del casco viejo, el edificio Parlamento helvético muestra su magnífica ornamentación. Al otro lado, en el Museo de Bellas Artes o Kunstmuseum (Mi-D: 10.00-17.00, M: 10.00-21.00; 6 euros), se expone la que es quizás la mejor colección existente de Paul Klee.
5. Zurich: A los habitantes de Zurich les gusta pasear por Bahnhofstrasse, la avenida que engarza la estación central de tren con el lago. Casi más que observar las lujosas tiendas que flanquean el recorrido, lo que más les reconforta es saber que detrás de las grandes puertas de las sucursales bancarias se esconden gran parte de las riquezas de Suiza.
6. A ambos lados del río Limmat, las dos iglesias de la ciudad se miran frente a frente. La Catedral o Fraumünster, templo gótico del siglo XIII, notable de por si, es más conocido desde que Marc Chagall pintara sus vidrieras. De otro lado las rotundas torres gemelas de la Gran Catedral (Grossmünster) son la única estructura visible desde casi toda la ciudad, las vistas merecen la pena.
7. El lago Zurich es una de las estampas clásicas que no conviene perderse; a pie o a bicicleta, un lento paseo por la orilla es ideal para una tarde de asueto. Las terrazas flotantes para tomar el sol son geniales y si tomas el paseo hasta el final podrá visitar los jardines Zürichhorn. El Pabellón del Hombre, la última obra de Le Corbusier, se encuentra en estos jardines.
8. El Museo de Bellas Artes, es un sugestivo “cajón de sastre” en el que las obras de los viejos maestros conviven con las locuras dadaístas.
9. Interlaken: encajonado entre varias montañas y lagos, Interlaken representa la síntesis de todo lo que un amante de los deportes de aventura puede desear. En verano es el destino preferido por la juventud suiza, con lo que las noches de la pequeña localidad de 15.000 habitantes se animan considerablemente. A Interlaken se llega fácilmente desde Berna (45min) y Lucerna (2h).
10. Lucerna: es una excursión muy popular entre los mochileros, que llegan rápidamente desde Berna y Zurich. En la ciudad, el abigarrado centro histórico, el delicado Puente de la Capilla y el gran León Moribundo esculpido sobre las rocas se llevan todas las miradas. Una vez allí es casi obligado subir al monte Pilatos, ya que las vistas difícilmente se comparan con nada que hayas visto. El viaje desde Berna lleva 1 ½ hora.